¿Cuántas veces hemos sido regañados, castigados o cuestionados por nuestros ‘malos hábitos’? De seguro que muchas. Pero no hay que desanimarse, todo lo malo tiene su lado bueno.
Mal Hábito 1. Videojuegos
“¡Ya apaga ese méndigo aparato!” es la clásica frase de las mamás de hoy, pero los videojuegos no tienen nada de malo, se ha comprobado que los videojugadores tienen mayor coordinación ojo-mano, mayor comprensión de las ciencias e incluso un CI más elevado. Estimulan la creatividad, las habilidades de planeación y el pensamiento estratégico.
Todos los videojuegos, o la mayoría de de ellos, ilustran a la perfección las leyes básicas de la física y además te ayudan a aprender inglés. ¿A quién conocen que no sepa lo que significa ‘start’?
Mal Hábito 2. Escuchar música a volumen alto
¿Eres de los que se encierran en su cuarto y le suben a la música hasta que las ventanas empiecen a retumbar? ¿O de los que se ponen los audífonos y le suben hasta que no oigan ni sus propios pensamientos? Pues sea lo que sea, es bueno para ti.
Según estudios recientes, cuanto más alto es el volumen de la música, tanto más placer produce. Es uno de los vestigios de los sentidos primitivos de nuestros neandertales antepasados.
Mal Hábito 3. Mensajear en vez de hablar
Los mensajes de texto son cada vez más populares, lo que para muchos significa que se está perdiendo la interacción humana. Sin embargo, se ha confirmado que los jóvenes consideran que los mensajes de texto se han vuelto esenciales en la relación con sus padres.
Un simple “Estoy en _______ vuelvo a las ________” es suficiente para cualquier madre preocupada, y para nosotros es genial.
Mal Hábito 4. Alcohol
Si eres de los que no les puede faltar la cerveza el fin de semana ya tienes una buena razón para beberla. Se ha comprobado que la vitamina B6, presente abundantemente en la cerveza, previene los infartos. También contiene polifenoles, los cuales ayudan a reducir el colesterol malo.
Pero hay que tener cuidado, en cualquier momento y sin que des cuenta te puedes volver adicto. Los cervezas del sábado, se pasan también al domingo, luego al lunes en la tarde, después si no te tomas una todos los días no te sentirás bien, y así hasta que ya no puedes controlarlo.
Mal Hábito 5. Refrescos azucarados
“Los refrescos sin azúcar, de dieta o light, son lo de hoy. Saben igual, no tienen azúcar y tampoco calorías.” Eso es lo que piensan la mayoría de las personas, pero quienes consumen este tipo de refrescos aumentan el riesgo de padecer obesidad o sobrepeso.
Este tipo de refrescos nunca me convencieron, mejor me tomo un refresco normal de vez en cuando y no uno ‘sin azúcar’ todos los días.
Recuerden que todo lo malo tiene y su parte buena y que todo es bueno mientras no abusemos de ello.