18 de Marzo del 2009
Unos malísimos títulos de libros
Escoger un buen título (para cualquier cosa) es una tarea bastante difícil, pero seguro que de cualquier manera se nos ocurre alguno mucho mejor que estos:
- Once años borracho o La vida de Thomas Doner, quien tras perder ambos brazos debido a la inmoderación, escribió este libro con los dientes como una advertencia a los demás.
- ¿Con que su esposa llegó a casa echando pestes? ¡La mía también!
- Cuéntame papá, cuéntame acerca de los funerales.
- Sobre la irritabilidad de los vegetales.
Jaja. Tal vez son malos a propósito, para captar la atención del lector (de hecho ya me están dando ganas de comprar el libro de ‘Once años borracho…’) o tal vez simplemente son malos.
Sacado de Selecciones 11/08
Malos no… malñisimos!!! Aunque dicen que no hay que juzgar los libros por el título (o por la cubierta), la verdad es que no animan mucho a leerlos…
@Yo misma. Pues sí, por más que me quiera convencer de que fue a propósito, la verdad es que son malísimos.