Heisenberg, el hombre que nos salvó el trasero
Allá por 1938, Werner Heisenberg aceptó dirigir el proyecto alemán para crear un arma atómica. Obviamente nunca lo logró, nuestra propia existencia nos lo demuestra. Los científicos del Proyecto Manhattan (los que sí hicieron la bomba atómica) lo criticaron diciendo que había errado sus cálculos de la cantidad necesaria de Uranio-235 para sostener la reacción.
En Agosto de 1945, Heisenberg creó un informe para sus compañeros, donde expuso la cantidad necesaria de Uranio-235 y de la masa crítica, además de las características del diseño de la bomba. Esto demuestra que Werner siempre supo cómo fabricar una bomba atómica, pero sabía también qué es lo que haría Hitler con ella.
Y eso me queda aún más claro al leer su frase célebre:
“Las ideas no son responsables de lo que los hombres hacen de ellas”
El saber decir, “bueno ustedes sigan, yo aquí me quedo” en el momento adecuado es una buena forma de salvarnos a nosotros mismos y, en algunos casos, a millones de personas más.
hubiera cambiado radicalmente la historia, interesante
Sí, quién sabe que hubiera pasado…