28 de Enero del 2010
Fibonacci en todas partes
Estaba yo viendo algo sobre las funciones recursivas cuando llegué a la página de Wikipedia sobre la sucesión de Fibonacci. La serie de Fibonacci es: 0,1,1,2,3,5,8,13,21,34,55…, donde cada número es la suma de los dos anteriores, pero lo que me sorprendió fue el hecho de que esta serie esté presente en la naturaleza.
- Como por ejemplo, la mayoría de los árboles empiezan con el tronco (1), luego este se divide en una rama grande (1,1), esta se divide en dos (1,1,2), cada una de éstas se divide en tres (1,1,2,3), etc.
- Si analizamos el cuerpo humano también nos encontramos con Fibonacci: Cabeza (1), cuello (1,1), dos hombros (1,1,2), brazo, antebrazo y mano (1,1,2,3) cinco dedos en cada mano (1,1,2,3,5).
- Cuando un huevo de abeja no es fecundado, resulta un zángano, por lo tanto los zánganos no tienen padre. Entonces vuelve a aparecer Fibonacci: Un zángano no tiene padre (1), pero sí tiene una madre (1, 1), dos abuelos, que son los padres de la reina (1, 1, 2), tres bisabuelos, ya que el padre de la reina no tiene padre (1, 1, 2, 3), cinco tatarabuelos (1, 1, 2, 3, 5), ocho tataratatarabuelos (1, 1, 2, 3, 5, 8), etc.
Interesante ¿no?, suena lógico pero… no olvídenlo.

http://elblogalan.blogspot.com/2010/02/matematicas-en-la-naturaleza.html