Reflexión: ¿Por qué me ladró ese perro?


Estaba yo en camino a pagar mi recibo de la luz cuando pasé junto aun portón y un méndigo perro me ladró y yo como estaba desprevenido pues me asusté. El perro entonces empezó a ladrarme mas y con mas ganas y yo nada más agradecí que ese portón estuviera cerrado. Días después volví a pasar, pero esta vez vi al perro (y el me vio) desde antes de pasar por enfrente de ahí; esta vez no hubo ningún ladrido.

Aunque no lo crean, me puse a pensar y dije:

“La primera vez el perro me ladró para decirme ‘hey estoy aquí’, luego yo me asusté y el perro olió eso. Si alguien se asusta cuando lo descubres, entonces no tiene buenas intenciones (o eso pensó el perro). La segunda vez el perro supo que yo sabía que él estaba ahí. No hubo necesidad de decirme ‘hey estoy aquí’, por lo tanto no hubo susto y no hubo mas ladridos.”

Ah ocio maldito…

  1. muckel dice:

    profundo.y sabio.
    la neta es algo del otro mundo
    algo alienijena.
    algo oscuro

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