Todos conocemos la tabla periódica, esa tabla donde los científicos han clasificado todos los elementos químicos que existen. Cuando recién se empezó a distinguir entre unos elementos y otros, y de entre ellos y los compuestos, no se sabía que todo este desorden de elementos están construidos en realidad por sólo tres partículas: protones, neutrones y electrones. La tabla se empezaba a llenar cada vez más y los científicos lo único que podían hacer era clasificar los elementos de acuerdo a sus propiedades y ponerle diferente colores a las columnas. Sin embargo, con el descubrimiento del modelo atómico, la clásica pregunta ¿qué somos?, ¿de qué estamos hechos nosotros y el universo? dejó de ser respondida como “estamos hechos de carbono, hidrógeno, nitrógeno, azufre y fósforo”, y se simplificó a “TODO está hecho de protones, neutrones y electrones”.

Sin embargo la curiosidad animó al gato a colisionar un protón con otro protón, y el gato descubrió un mundo de nuevas partículas sub-atómicas. Ahora los científicos vuelven a hacer su mejor esfuerzo en clasificar estas nuevas partículas, pero entre quarks, antiquarks, bosones y muones, la verdad es que todo luce demasiado complicado. Lo raro es que este modelo, llamado Modelo estándar de física de partículas, funciona para describir todos los fenómenos de nuestro universo, o bueno, casi todos (te estoy viendo a tí gravedad).

Lo que esperamos hoy es que alguien de repente nos diga “hey, si está muy bonito su modelo estándar y todo, pero miren, en realidad todas estas partículas están hechas de x”; tal y como pasó con los elementos y los átomos. Y hasta ahora el mejor candidato para hacer esto es la teoría de cuerdas, que nos dice que una sola partícula puede vibrar de diferentes maneras para adquirir diferentes propiedades, así como una cuerda de una guitarra (u otro instrumento) puede vibrar de varias formas para crear diferentes notas musicales.

¿Y tú cómo sabes? (esa es la pregunta favorita de mi sobrino, y debería ser la de todos). Yo solo escribo esto porque es lo que me quedé pensando después de ver esta fantástica lección de Michio Kaku, uno de los más reconocidos físicos teóricos de nuestra época.

Dura 42 minutos, pero de verdad que vale la pena tomarse el tiempo para verlo. Está en inglés pero no creo que tarden mucho para ponerle subtítulos. Y aunque el video lo acaban de subir, se nota que ya tiene un rato de haberse grabado (menciona que se está construyendo el LHC).

Hola, escribe aquí tu comentario: