Apenas se dice una palabra como “Mecatrónica” o “Robótica” y nos viene a la mente un montón de pesadas máquinas metálicas yendo de un lado a otro haciendo tareas. Pero en algunos años (creo yo) esta percepción va a cambiar, porque cada vez mas científicos e ingenieros se están inspirando en la naturaleza para resolver sus problemas.
¿Cómo le hace un ratón de aproximadamente 4cm de alto para pasar por la rendija de una puerta? ¿Porqué un robot actual nunca podría hacer eso? Pues porque el robot es rígido y el ratón no. Por eso el nuevo interés es lograr crear robots de cuerpos flexibles que puedan por ejemplo meter una cámara a las ruinas de algún desastre y buscar sobrevivientes.
Y escribo sobre todo este tema porque vi un video en Science Nation en el que unos ingenieros tratan de imitar el movimientos de una simple oruga, creando así algunos prototipos de ‘soft-bodied robots‘ o robots flexibles.
Es increíble lo fluidamente que se mueven estas orugas y lo torpemente que lo hacen los prototipos, pero para mi solo puede significar una cosa: ¡aún queda mucho trabajo para mi!

Estaba yo en camino a pagar mi recibo de la luz cuando pasé junto aun portón y un méndigo perro me ladró y yo como estaba desprevenido pues me asusté. El perro entonces empezó a ladrarme mas y con mas ganas y yo nada más agradecí que ese portón estuviera cerrado. Días después volví a pasar, pero esta vez vi al perro (y el me vio) desde antes de pasar por enfrente de ahí; esta vez no hubo ningún ladrido.
Aunque no lo crean, me puse a pensar y dije:
“La primera vez el perro me ladró para decirme ‘hey estoy aquí’, luego yo me asusté y el perro olió eso. Si alguien se asusta cuando lo descubres, entonces no tiene buenas intenciones (o eso pensó el perro). La segunda vez el perro supo que yo sabía que él estaba ahí. No hubo necesidad de decirme ‘hey estoy aquí’, por lo tanto no hubo susto y no hubo mas ladridos.”
Ah ocio maldito…

La inmortalidad en la ciencia ficción siempre se ha visto como algo que todo el mundo desea, y cuando alguien la obtiene resulta ser más una maldición que una bendición. Y es muy lógico, inmortalidad significaría vivir a pesar de todo, aún si te balearon unos narcos, te caíste de un edificio, te cercenaste una pierna con una motosierra, te explotó el boiler en la cara, etc, etc, y además la inmortalidad nunca te aseguró que no sentirías dolor. Sin embargo de la inmortalidad se desprende otro concepto que creo si interesaría al público en general (y mucho más a las señoras que ya pertenecen al programa 60 y más), el rejuvenecimiento.
Y la noticia de este post es que hay un animal que logra pasar de su etapa adulta a su primera etapa: la Turriptosis Nutricula. Esta pequeña medusa (4-5mm) como todas, nace de huevos que su madre deja en el fondo del mar, luego éstos se transforman en pólipos (medusas bebés) y después de algunas semanas alcanzan su madurez. Después de reproducirse la Turriptosis nutricula entra en un proceso llamado transdiferenciación.

La transdiferenciación es la transformación de una célula de un tipo en una célula de otro tipo, gracias a esto una salamandra puede regenerar sus extremidades (al mas puro estilo de Pikkoro). Sin embargo, la turriptosis nutricula transforma las células de todo su cuerpo a ‘como eran antes’ pudiendo así rejuvenecer. Así que podemos decir que esta medusa es biológicamente inmortal, es decir, que no puede morir por envejecimiento, porque nada va impedir que muera si se la balean los narcos, se cae de un edificio, se cercena un tentáculo con una motosierra o le explota el boiler en el cuerpo, etc, etc.
Fuentes: Discover Magazine – Wikipedia
Un MEMS (MicroElectroMechanical System) es un sistema electromecánico muy muy pequeño. Pero como les dije en otro entrada, nunca tenemos una idea acertada de lo que es muy muy pequeño hasta que lo comparamos con algo que podemos ver a simple vista.
Por eso en Sandia MEMS, publicaron unas fotos de sus MEMS con insectos encima. Como ésta:

Pero lo increíble es que ese insecto es una ‘Spider Mite’ que es de este tamaño:

Sólo para aclara eso es una hoja.
Wolverine es el famoso personaje de los X-Men que se caracteriza por tener garras retráctiles entre los nudillos y, aunque su nombre significa glotón (que es algo así como un oso), hay algunas especies de ranas que comparten muchas de sus características.
Las ranas africanas ocultan diminutas garras en los dedos de sus patas, las cuales cortan la piel del propio animal para sobresalir y atacar a sus posibles enemigos. Dedibo a que los anfibios tienen una gran capacidad de regeneración, el daño que se producen a sí mismas es mínimo.

Sin duda es una gran, gran coincidencia.