Un día de estos alguien me dijo: “Oye, no te metas el celular a la bolsa del pantalón. ¿Qué no sabes que puede causar esterilidad?”. Yo sólo pensé: ¿Y entonces dónde lo pongo? y no le hice caso. Pero la verdad todos esos rumores me tenían preocupado.
Después de un poco de investigación puedo decirles que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existe evidencia de que las ondas de radiofrecuencia (RF) empleadas en la telefonía celular afecten la salud humana. Aunque hay organismos no gubernamentales que afirman que éstos pueden causar cáncer o incluso tumores cerebrales, no hay un estudio que lo demuestre.
Es importante no confundir las ondas de radiofrecuencia con la radiación ionizante, como los rayos X o los rayos gamma. Las ondas RF no provocan ionización o radiactividad en el cuerpo, aunque sí podrían interferir en el funcionamiento de un marcapasos o en las señales electrónicas en los aviones.
En conclusión: usar y tener cerca el celular no afecta a nuestra salud a menos de que estés haciendo una llamada al mismo tiempo que conduces tu auto a más de 80km/h.
P.D. Nótese que utilizo, para su propio regocijo, las imágenes de los últimos y más modernos gadgets.
¿Quién no ha sentido un nudo o una bola en la garganta en situaciones de mucho estrés o cuando nos sentimos muy angustiados? (
a mi me pasa cuando tengo que justificar algo malo que halla hecho). De seguro todos lo hemos sentido, ¿pero porqué?

La ciencia dice que cualquier situación de angustia o estrés hace que el cuerpo humano reaccione para huir o enfrentar el peligro. La respiración y el corazón se aceleran, las pupilas se dilatan para captar más luz, los músculos se tensan, listos para la acción; aumenta la transpiración y disminuye la digestión. Los músculos de la garganta reaccionan aumentando su tonicidad y esto hace que parezca que tenemos un nudo en la garganta.
También se produce adrenalina, que es como un ‘supercombustible’ que acelera el corazón y la presión sanguínea para que cada célula reciba más oxígeno, hidrocortisona, la cual facilita el proceso de reparación de tejidos, y finalmente producimos también endorfina, que es un analgésico natural que nos permite lograr sorprendentes hazañas físicas.
¿Nunca se habían preguntado cómo es que pudieron saltar alguna pared muy alta cuando los perseguía algún perro? Pues yo sí, y ahora ya se porqué pude.
Así que ya saben, la próxima vez que sientan un nudo en la garganta es porque su cuerpo está listo para vencer a cualquier león, oso, tigre, cocodrilo, jefe, papá o maestra en una feroz lucha cuerpo a cuerpo.